Las veces que he
bordeado el abismo, me hubiera consolado saber que alguien estaría dispuesto a
secar mis lágrimas –las pocas que soy capaz de hacer salir de mis ojos- y
recogiera la tristeza en un pañuelo para quemarlas en una hoguera en una noche
mágica. Esas veces, me conformo con un puñado de pestañas.
Pestañas
Pestañas largas, rizadas,
tapad la mirada de mi amada.
Pues si sus ojos me miran
cegado quedaré por la luz
que de ellos emana.
recoged las lágrimas
que la tristeza vierte
no permitáis que mojen
su linda cara.

Otra cosa quemaría yo de las que viertes sobre papel. Sería por hacer un gran bien a la especie humana y seres alienígenas que nos observan.
ResponderEliminarSaludos fogosos
Otra cosa quemaría yo de las que viertes sobre papel. Sería por hacer un gran bien a la especie humana y seres alienígenas que nos observan.
ResponderEliminarSaludos fogosos
Amigo Uno, que mis letras sean útiles de modo alguno me complace. Al liberlas, dejan de ser mías.
ResponderEliminarSaludos Sinceros.